Hay lugares capaces de sorprendernos incluso antes de contemplarlos. Basta con saber que están ahí, ocultos bajo nuestros pies, para despertar la curiosidad. La Cueva del Puerto, situada en la Sierra del Puerto, en Calasparra, es uno de ellos: un extraordinario paisaje subterráneo formado durante millones de años que permite descubrir otra cara de la naturaleza de la Región de Murcia.
Aproximadamente a 45 minutos en coche de nuestro hotel rural en Mula, El Molino de Felipe, esta cavidad ofrece una excursión perfecta para quienes se alojan con nosotros y desean combinar descanso, naturaleza y una experiencia diferente. Además, su temperatura, cercana a los 18 °C durante todo el año, convierte la visita en un plan especialmente apetecible durante los meses más calurosos.
Familias, parejas, grupos de amigos y viajeros curiosos pueden recorrer sus galerías acondicionadas y contemplar estalactitas, estalagmitas y formaciones de nombres tan sugerentes como medusas, garbanzos, órganos o banderas. En este artículo te contamos cómo organizar una excursión a la Cueva del Puerto desde Mula, qué encontrarás durante la visita y qué debes tener en cuenta antes de adentrarte en este singular mundo bajo tierra.

Una joya natural escondida bajo la Sierra del Puerto
La Cueva del Puerto no es simplemente una sucesión de pasillos excavados en la roca. Se trata de una cavidad de enorme interés geológico, considerada un ejemplo destacado de cueva hipogénica. Aunque el término pueda parecer complicado, su significado resulta fascinante: a diferencia de muchas cuevas originadas por la infiltración de agua desde la superficie, esta comenzó a formarse desde abajo hacia arriba.
Hace alrededor de 15 millones de años, aguas profundas templadas y ricas en ácido sulfúrico y dióxido de carbono ascendieron bajo la montaña. Al entrar en contacto con la roca caliza, fueron disolviéndola lentamente y creando cúpulas, canales, tubos y otras formas singulares. Mucho después, cuando descendió aquella masa de agua, la lluvia comenzó a filtrarse a través de las grietas y favoreció la aparición de los espeleotemas que hoy decoran las salas: estalactitas que descienden del techo, estalagmitas que crecen desde el suelo y columnas surgidas de la unión de ambas.
La cavidad fue descubierta en 1966 a partir de un estrecho paso que conducía hasta una extensa red de galerías y grandes salas. Abrió al público en 1995 y, tras diferentes actuaciones de acondicionamiento, hoy permite realizar una visita guiada sin necesidad de tener experiencia en espeleología. Según la información de la propia cueva, cuenta con unos 4.300 metros topografiados y un desnivel de 114 metros, lo que la convierte en la cavidad con mayor recorrido horizontal conocido de la Región de Murcia.
Una curiosidad: las formas que vemos en el interior no son decorados inmóviles, sino el resultado visible de procesos geológicos extremadamente lentos que siguen su curso. Cada gota ha participado, a lo largo de miles de años, en la construcción de un paisaje que parece diseñado por la imaginación.

¿Cómo es la visita turística a la Cueva del Puerto?
La visita turística a la Cueva del Puerto recorre aproximadamente 700 metros de galerías iluminadas y acondicionadas. La experiencia dura alrededor de una hora y cuarto y se realiza siempre con un guía, que ayuda a interpretar el origen de la cavidad y a reconocer las numerosas formaciones que aparecen a lo largo del camino.
El recorrido alterna galerías amplias con pasadizos más estrechos y conduce a espacios cuyos nombres ya anticipan su capacidad para despertar la imaginación. La Sala de la Medusa, la Sala Gaudí, la Sala Sixtina o la Sala de las Raíces son algunas de las paradas de una ruta en la que la roca adopta formas sorprendentes.
Durante el trayecto se pueden observar estalactitas, estalagmitas y columnas, pero también formaciones menos conocidas: excéntricas que parecen desafiar la gravedad, cortinas de roca, tubiformes, falsos suelos, banderas, órganos o los llamados garbanzos. Las explicaciones del guía permiten comprender qué estamos mirando y, sobre todo, tomar conciencia del tiempo que la naturaleza ha necesitado para modelarlo.
Parte del atractivo consiste precisamente en ese cambio de perspectiva. En el exterior, las montañas parecen paisajes sólidos e impenetrables; dentro de la cueva descubrimos que pueden esconder salas, desniveles y laberintos. El silencio, la humedad, la iluminación y la temperatura constante completan una experiencia muy distinta a cualquier excursión al aire libre.
Un plan refrescante para el verano en la Región de Murcia
En agosto, cuando el calor invita a buscar planes diferentes, entrar en la Cueva del Puerto supone pasar de las temperaturas estivales del exterior a un ambiente que se mantiene alrededor de los 18 °C. No hace frío intenso, pero sí se percibe un contraste agradable que convierte la visita en una de las propuestas más originales para una escapada de verano desde Mula.
Esto no significa que la cueva sea únicamente un destino estival. La estabilidad de su temperatura y humedad permite visitarla durante todo el año. Sin embargo, en los meses de calor tiene un encanto especial: ofrece una actividad cultural y natural a cubierto, alejada del sol de las horas centrales del día y apta para compartir en familia.
Nuestro consejo: aunque sea verano, conviene llevar una prenda ligera de manga larga. La sensación térmica puede resultar fresca después de un rato en el interior, especialmente para los niños o para las personas más sensibles a los cambios de temperatura.
¿Es una excursión adecuada para ir con niños?
La visita turística está planteada como una actividad para toda la familia y puede ser una magnífica manera de acercar a los más pequeños a la geología. Los nombres de las salas, la búsqueda de formas en la roca y la sensación de estar explorando el interior de una montaña convierten el recorrido en una pequeña aventura.
No obstante, hay que tener presente que el itinerario incluye pasarelas, escaleras, tramos ascendentes y algunos pasos estrechos. Para realizarlo es necesario tener movilidad suficiente para caminar y subir escalones. La propia cueva indica en sus preguntas frecuentes que los carritos infantiles y las sillas de ruedas no pueden acceder al recorrido. Las personas con movilidad reducida deben consultar previamente con la organización, que puede recomendar la modalidad de visita más apropiada según cada caso.
La web oficial también advierte de que el entorno puede afectar a quienes padecen claustrofobia y aconseja que las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares consulten antes con su médico. Las mascotas no pueden entrar, con la excepción de los perros guía.
Cómo organizar la excursión desde nuestro hotel en Mula
Una de las ventajas de alojarte con nosotros es que nuestra ubicación permite descubrir tanto el entorno de Sierra Espuña como otros lugares del interior de la Región de Murcia. Desde nuestro hotel, el trayecto hasta la Cueva del Puerto dura aproximadamente 45 minutos en coche, por lo que puedes organizarlo cómodamente como una excursión de media jornada o integrarlo en un día completo por Calasparra.
La cueva se encuentra a unos 14 kilómetros del núcleo urbano de Calasparra. El acceso se realiza desde la carretera RM-714, en dirección a Calasparra. A la altura del kilómetro 36, junto al restaurante Venta Reales, hay que tomar el desvío hacia la Sierra del Puerto y seguir la señalización por el Camino del Cortijo.
La propia organización recomienda que, si utilizas un navegador GPS, introduzcas primero como destino el restaurante Venta Reales y, desde allí, sigas las señales hasta la cueva. El recinto cuenta con aparcamiento gratuito.
Lo más importante es reservar antes de desplazarse. No se atienden visitas sin reserva previa y los horarios pueden variar a lo largo del año. La reserva puede gestionarse a través de la web oficial de la Cueva del Puerto o en el teléfono 643 701 056.
Nuestro consejo: elige uno de los primeros turnos de la mañana, recomendados por la propia cueva por ser normalmente más tranquilos, y llega con algo de antelación. Así podrás hacer el trayecto sin prisas y tendrás el resto del día para conocer Calasparra o regresar a nuestro hotel y disfrutar de la piscina.
Información práctica antes de la visita
- Reserva: es imprescindible reservar previamente; no se admiten visitas sin reserva.
- Duración: aproximadamente una hora y cuarto.
- Recorrido: unos 700 metros de galerías acondicionadas e iluminadas.
- Temperatura: alrededor de 18 °C durante todo el año, con un grado elevado de humedad.
- Ropa: prendas cómodas y una chaqueta fina o prenda ligera de manga larga.
- Calzado: deportivo, cómodo y con suela que no resbale. Deben evitarse los tacones.
- Accesibilidad: hay escaleras, pasarelas, desniveles y pasos estrechos; conviene consultar previamente cualquier necesidad específica.
- Mascotas: no está permitida su entrada, salvo perros guía.
- Aparcamiento: gratuito en el recinto.
- Horarios: durante el horario de verano, del 1 de mayo al 30 de septiembre, se ofrecen distintos turnos de martes a domingo y los lunes permanece cerrada, excepto para grupos. Es aconsejable comprobar los horarios actualizados antes de organizar la salida.
- Tarifas: pueden consultarse y verificarse en la página oficial de tarifas de la Cueva del Puerto.
X-Perimenta: una opción para los más aventureros
Quienes ya conozcan la visita convencional o busquen una experiencia más intensa pueden interesarse por X-Perimenta, la modalidad de espeleoturismo de la Cueva del Puerto. En este caso, el recorrido se realiza fuera de la zona acondicionada, sin pasarelas ni iluminación instalada, y permite explorar la cavidad de una manera más deportiva.
La organización proporciona mono, casco, iluminación frontal y arnés. La actividad incluye caminar, trepar, descender, arrastrarse y realizar rápel para alcanzar salas situadas a mayor profundidad. No es una simple prolongación de la visita turística, sino una experiencia diferente que exige una actitud más aventurera y debe reservarse para un grupo mínimo de diez personas.
Para una primera aproximación a la cueva, especialmente si se viaja con niños o se busca un plan tranquilo, la visita turística es la elección más adecuada. X-Perimenta puede quedar como una tentación para regresar y descubrir el subsuelo murciano desde otra perspectiva.
Cómo completar un día de naturaleza en Calasparra
La excursión puede ampliarse con otros atractivos del noroeste murciano. Calasparra es conocida por su arroz con Denominación de Origen, por lo que una comida en la localidad permite añadir un componente gastronómico a la jornada. Después de recorrer un paisaje modelado por el agua bajo tierra, resulta especialmente apropiado descubrir un producto que también depende de la singular relación de este territorio con sus ríos y cultivos.
Otra visita interesante es el Santuario de Nuestra Señora de la Esperanza, construido en un bello paraje junto al río Segura y parcialmente excavado en la roca. La combinación entre la cueva y el santuario permite dedicar el día a dos espacios muy diferentes unidos por la presencia de la piedra y el paisaje.
Los amantes del turismo activo también pueden informarse sobre el combinado de visita a la cueva y descenso por el Cañón de Almadenes, ofrecido desde la web oficial. Si eliges esta posibilidad, conviene reservar con tiempo y consultar las condiciones, edades y equipamiento necesario para cada actividad.
Si prefieres una jornada más pausada, basta con visitar la cueva por la mañana, comer en Calasparra y regresar durante la tarde a Mula. En nuestra sección de lugares de interés de la Región de Murcia encontrarás más propuestas con las que completar tu estancia.

De vuelta en nuestro hotel: descanso después de la aventura
Tras pasar la mañana recorriendo galerías y descubriendo paisajes ocultos, volver a nuestro hotel te permitirá cambiar de ritmo sin abandonar el contacto con la naturaleza. El Molino de Felipe ocupa un antiguo molino harinero del siglo XVI restaurado y se encuentra en una parcela de 5.000 metros cuadrados rodeada de árboles frutales, con jardines, piscina y numerosos rincones pensados para descansar.
Ese contraste forma parte del viaje: por la mañana, la emoción de adentrarse en una montaña; por la tarde, un baño, una lectura en el jardín o simplemente el sonido de los pájaros y el agua en un entorno tranquilo. Puedes elegir entre nuestros apartamentos y habitaciones para organizar una escapada en pareja, en familia o con amigos y utilizar Mula como punto de partida para descubrir el interior de la Región de Murcia.
La Cueva del Puerto demuestra que no es necesario viajar lejos para vivir una experiencia extraordinaria. A menos de una hora de nuestro hotel espera un mundo subterráneo creado gota a gota durante millones de años. Solo hay que reservar, calzarse cómodamente y dejarse sorprender.
¿Te apetece convertir esta excursión en parte de una escapada rural? Descubre el encanto de nuestro antiguo molino, consulta nuestras estancias y contacta con nosotros para preparar unos días de naturaleza, descanso y planes inolvidables en la Región de Murcia.


